domingo, 27 de julio de 2014

Ciudad del Este: ¿empieza la persecución?

Lamentablemente parece que, tras el episodio de los Franciscanos de la Inmaculada, estamos en una segunda fase de persecución de todo lo que huela a catolicismo tradicional.

La primera consecuencia de la "visita apostólica" del Cardenal Santos Abril a la Diócesis de Ciudad del Este (por cierto el cardenal que suprimió la Misa tradicional en la basílica romana de Santa María la Mayor, lo que da idea de la objetividad e imparcialidad de la visita), ya la tenemos: la suspensión de ordenaciones sacerdotales y diaconales en la diócesis de Ciudad del Este.

En breve sabremos si la visita del cardenal español no ha sido más que el mero formalismo hipócrita de una decisión que estaba tomada de antemano: el desmantelamiento de la diócesis más floreciente de Paraguay.


13 comentarios:

  1. La Diócesis más floreciente de Paraguay... y de buena parte de Hispanoamérica, incluida toda Argentina.

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  2. Es un aviso para las demás diócesis: no sigan la Tradición o acabarán intervenidas y desmanteladas... Igual que el abuso a los Franciscanos de la Inmaculada fue un aviso a las Congregaciones religiosas... Con la de cosas que hay que arreglar en la Iglesia, y se dedican a perseguir a la Tradición.

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  3. Lo sabia y esto es el comienzo. Primero los FI, luego Obispos que no gustan y quien sabe si no acabarán con el Opus. .

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    1. Dios quiera que por lo menos los reforme

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  4. +
    ave María
    A ver si así nos damos cuenta de quién es verdaderamente quién está sentado en la silla de Pedro, y no me refiero a Satanás, yo no soy quién para hacer un juicio de ese calibre.
    Por desgracia o por gracia ¿quién sabe los planes de Dios? esta es la triste realidad, pero quizá es mejor para que se aclaren posiciones y se arregle todo este lío. Ya hemos visto que el modernismo seco y polvoriento arrasa con todo, hasta con las pocas espigas que van dando algún fruto verde y hermoso...

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  5. Pues no es descabellado en estas circunstancias pensar en algo como lo que hizo Mons de Castro Meyer

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  6. MAURICIO RUIZ MORA28 de julio de 2014, 9:14

    Suspendidas las ordenaciones sacerdotales , despues ..... lo demás ; no es el Cardenal español , es Bergoglio ¡¡¡¡¡¡¡ entiéndanlo , por favor !!!!! ¿ todavía creen que Mons. Livieres , terminará cardenal ?

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  7. Increíble sin ninguna explicación se toman este tipo de decisiones arbitrarias. No pueden ocultar su odio a la tradición. ¿Que va a pasar con el Obispo Livieres sus seminaristas y todo el Pueblo de Ciudad del Este que no oculta el gran respeto y cariño que le tienen a su Obispo. Porque no hacen visitas a Ciudades donde los seminarios están mas que vacíos donde se habla de abusos sexuales a menores. La crisis de la Iglesia no esta en los que celebran Misa tradicional sino estan donde ya ni siquiera hay sacerdote para oficiar MIsa.

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  8. Escribe estas lineas una humilde hija de los Franciscanos de la Inmaculada y amante de la tradición católica. Pero en este caso, me tomé la molestia de buscar la raiz del problema, el sacerdote argentino que ha sido la manzana de la discordia y el origen del problema en la Diócesis. Es muy triste encontrar cuál ha sido la trayectoria de este personaje. Para los que leen en inglés, les redirecciono a la página de la diócesis de Scranton en Pensilvania, EEUU, para que lean el informe de la diócesis. Me duele el corazón, pero la intervención a mis pobre ojos está muy bien justificada, lamentablemente, el demonio esta vez se escudo en la tradición, y los enemigos de la tradición aprovecharán hechos terribles como estos para matar dos pájaros de un tiro.
    Que el Señor tenga misericordia de nosotros.

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  9. El p. Carlos es un excelente y santo sacerdote calumniado terriblemente. Aquí copio información confiable y con pruebas sobre él:capítulo aparte en esta historia de oposición a nuestro Obispo y al nuevo Seminario es, sin duda, el ataque contra el Padre Carlos. Llegó a la Diócesis en 2005, junto con otros sacerdotes y laicos que después establecerían las Comunidades Sacerdotales de San Juan. Vino recomendado por algunos Cardenales con funciones en la Santa Sede (uno de ellos, elegido pocos días después Sucesor de Pedro). Traía a cuestas una dura campaña de difamación y calumnia en EE.UU., sobre la que Mons. Livieres escribió una detallada carta aclaratoria.

    Desde un comienzo probó ser un cercano colaborador del Obispo. Por eso mismo, su caso fue utilizado como un caballito de batalla para cuestionar los logros pastorales en la Diócesis y, especialmente, la formación del nuevo clero, ya que él ayudó en los comienzos a formar el nuevo Seminario. Después dejó esa actividad para asistir al Obispo en la Curia diocesana.

    No obstante los reiterados desmentidos desde el Obispado, una prensa repetitiva y autorreferencial siguió citándose y recitándose sobre supuestas «acusaciones de pedofilia» que, en realidad, jamás existieron. En Paraguay, estas campañas han sido generalmente encabezadas por el mismo periódico que, anteriormente, había forzado la renuncia de otro Obispo Livieres. (La justicia, también en este caso, dejó posteriormente en claro la falsedad de esas acusaciones, hechas por testigos pagados en una maniobra destituyente.) La prensa, en el caso del Padre Carlos, fue azuzada por los opositores eclesiásticos paraguayos que ya mencionamos, y que tienen influyentes contactos en EE.UU. y en Roma, con los cuales comparten idénticas tendencias y lobby.

    De todo, en fin, menos pruebas de pedofilia. Porque, mal que les pese a los detractores, no hay acusación de víctima alguna, sino un refrito de calumnias hechas por terceros interesados. Por eso nunca prosperó proceso penal alguno, ni condena en tribunal de ningún país ni de la Santa Sede. Y para colmo de bienes, su heterosexualidad ha quedado confirmada por dos evaluaciones psicológicas independientes, una en los EE.UU. y otra en Canadá, que también descartaron la presencia de psicopatías o desórdenes de personalidad.

    Tampoco es cierto que se hayan ido sumando cada vez más acusaciones, aunque siempre sin poder probarse. Todas se reducen a la repetición testaruda de las inventadas hace varios años, no por presuntas víctimas, sino por dos perseguidores ideológicos del Padre Carlos quienes, uno en Argentina y otro en EE.UU., alimentaron sendas campañas: una, conventual; y la otra, mediática y cibernética. El primero fue un sacerdote «sedevacantista» argentino que no reconoce a ningún Papa desde san Juan XXIII hasta Francisco I y que, además, se hizo «consagrar obispo», inválidamente para la Iglesia católica. El segundo fue un norteamericano, un ex-empleado descontento porque el Obispo de Scranton, Mons Timlin, lo había apartado de un proyecto educativo del que quería adueñarse.

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    1. Estimado Amigo, yo escribí el comentario de la entrada anterior, lo hice con bases en la información que encontré en la web, no conozco al Padre Carlos ni a usted en persona. La información que está en la página de la Diócesis de Scranton como muchas otras tienen incluso partes de informes médicos que aparentan ser bastante serios y bien documentados. Yo me disculpo con usted, con el Padre Carlos y con Dios Nuestro Señor si con mi impertinente post he contribuído a mancillar la honra de un "santo" sacerdote. Usted entenderá que tratándose de algo tan grave como la pedofilia, una madre de familia tiene el instinto de desconfiar. Pero ya usted ve, a San Juan de la Cruz, también lo persiguienron, encarcelaron y hasta torturaron sus propios hermanos, y esas grandes pruebas de fe, contribuyeron con la Gracia de Dios a que sea el gran Santo que hoy veneramos. Que gran tristeza que en el seno de la misma Iglesia ocurran faltas tan grandes a la caridad.
      En fin, pido de nuevo mis disculpas si la que faltó a la caridad he sido yo.

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  10. Estimados lectores el problema no es el padre Carlos de quien Jurídicamente esta comprobada su inocencia. El problema viene desde el Ex Obispo y luego Ex presidente Lugo quien inclusive siendo Obispo ya tenía una mujer e hija y que nunca fue tocado ni con el pétalo de una rosa. A pesar de que era del conocimiento de todo su País también se sabía de las tendencias socialistas de Lugo y de muchos Obispos de Paraguay fervientes Teólogos de la Liberación de los cuales eran muy amigos del entonces Arzobispo de Buenos Aires. EL Obispo Livieres siempre se decalro enemigo de mezclar política, con asutos de la Iglesia, fue su enemigo ideológico y para colmo de males levanta de la cenizas la Diosesis de Ciudad del Este hasta un reportaje televisado se le hizo. esto empeoró sus celos y rabia. En la Pagina de la Diosesis de Ciudad del Este viene explicado todo sumo detalle y cuidado.

    Ahora entendemos el porque de la intervención. Esperemos que el Odio y el rencor no se convierta en la ceguera de sus ejecutores y que mas allá de destruir a un Obispo se destruye a la Iglesia.

    Saludos cordiales.

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  11. Entrevista al Pbro. Carlos Urrutigoity (15.08.14): http://www.periodistadigital.com/religion/vida-religiosa/2014/08/15/padre-urrutigoity-si-yo-tuviera-el-problema-de-pedofilia-que-me-atribuyen-evidentemente-no-debiera-servir-como-sacerdote-iglesia-religion-prensa-paraguay.shtml

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