sábado, 10 de diciembre de 2011

Málaga y el motu proprio

Si hubo desencuentro o malentendido inicial en la aplicación del motu proprio Summorum Pontificum en la diócesis de Málaga, España, es justo reconocer que hoy en día hay una aplicación perfecta de este documento del Magisterio pontificio.

La Forma Extraordinaria de la Misa se oficia en una parroquia de primer orden, quizás la más céntrica y monumental de Málaga. Se oficia a petición de un grupo de fieles. La frecuencia es mensual y no semanal, al menos por el momento, por opinión compartida entre el párroco y los peticionarios, y no por ningún recorte en el derecho. Entre los asistentes a la Misa tradicional hay un grupo de personas que asistiríamos a la Misa exclusivamente con el Misal del Beato Juan XXII, pero hay un grupo sin duda más numeroso que la valoran como un complemento a su vida espiritual, y que a la vez están muy implicados en la vida de sus parroquias y gustan también participar en la Misa con el Misal de Pablo VI. 

Muchas veces, ya lo comentábamos en fecha reciente, nos obsesionamos con la cuestión numérica y los frutos del motu proprio Summorum Pontificum no son únicamente el poder recibir los sacramentos exclusivamente con los libros litúrgicos tradicionales. También estos frutos se manifiestan entre las personas que acuden ocasionalmente a la Forma Extraordinaria.

Un amigo y lector nos manda estas fotografías sobre la reciente Misa Rorate celebrada por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús orando en el Huerto, dentro del tríduo a la Inmaculada Concepción. Son interesantes porque recogen diversos gestos durante el canon de la Misa y se puede apreciar la concentración del oficiante en hacerlos con fidelidad.

Como muestra de que la Diócesis ha incorporado con naturalidad las celebraciones con la Forma Extraordinaria, esta última Misa fue anunciada en la página diocesana, como pueden ver aquí:


Y también asistió a la misma del sacerdote delegado diocesano para Hermandades y Cofradías.



9 comentarios:

  1. Enhorabuena, amigos malagueños, aunque me malicio que este buen momento de la Misa tradicional en Málaga se está dando a pesar del Obispo y no gracias a él.

    De hecho, el día que el sacerdote que celebra la Misa habitualmente enferme, Dios no lo quiera, o sea trasladado de parroquia, ¿contáis con alguna garantía de continuidad?

    ResponderEliminar
  2. Respuesta a Anónimo:
    Duda del primer párrafo: SÍ, malicias bien.

    Respuesta a la pregunta del segundo párrafo: NO.

    ResponderEliminar
  3. Pensamos que sí, de hecho el obispo dijo a sus presbíteros que debían atender las peticiones si se daban en otras parroquias.

    ResponderEliminar
  4. Que diferencia con vuestros vicinos - nosotros, los portugueses. Ahi se va caminando lenta, pero seguramente, de encuentro a los deseos del Santo Padre, tanto con la FO asi como con la FE. Aqui, mismo un matrimonio segundo la FE ententam prohibir.

    ResponderEliminar
  5. "...Hay un grupo sin duda más numeroso que la valoran como un complemento a su vida espiritual, y que a la vez están muy implicados en la vida de sus parroquias y gustan también participar en la Misa con el Misal de Pablo VI." Bien, un servidor se incluye dentro de ese grupo: Felicito a quienes se encargan en nuestra querida ciudad de Málaga de recuperar este rito venerable y por hacérnoslo accesible. Estoy convencido de que, con paciencia -que según Santa Teresa "todo lo alcanza"- las deformaciones litúrgicas que se aprecian en algunas celebraciones del novus ordo se corregirán gracias, ciertamente, a la espiritualidad y unción que transmite el vetus ordo.

    ResponderEliminar
  6. Ah, mi nombre es Pepe Cruces y soy capuchinero.

    ResponderEliminar
  7. Nótese que el bonete que está en la credencia es el tradicional del hábito coral de los párrocos españoles, con la borla violeta.

    ResponderEliminar
  8. A mi me parece que es un valor indiscutible recuperar y mantener ese gran legado que conforma nuestra liturgia católica y occidental. Pero tengo dos sospechas: ¿qué Latin se utiliza? Pobres Cicerón , o Tertuliano o San Agustín o San Gregorio Magno...si levantaran la cabeza. La segunda es: se le ocurriría a algún médico operar hoy con un instrumental del XIX.
    Son sólo sospechas. Si tenemos derecho a opinar, mucho más a sospechar. Se trata de preguntas- ya saben: el sabio da buenas respuestas; solo el genio hace buenas preguntas. Gracias y adelante.

    ResponderEliminar
  9. ¿Que qué latín se usa? Pues el latín eclesiástico que, como debe saber, solo se diferencia del de Cicerón en la pronunciación. Se equivoca cuando compara a Cicerón con San Agustín o San Gregorio Magno (que también usaban el latín eclesiástico a diferencia de éste).
    Me permitirá decir pacem (pachem en lugar de pakem) o benedicimus (benedichimus en lugar de benedikimus) o laetitia (letisia en lugar de laetitia) o caeli (cheli en lugar de kaeli).
    Con respecto a la segunda pregunta se me ocurren dos reflexiones:
    1. siguiendo el simil médico: ¿Acaso se llama hoy de forma diferente al tifus, la peste, la salmonella o la legionella?
    2. Hablando ahora litúrgicamente: ¿se tiene, por tanto, que ir modificando día a día la liturgia porque aparecen "instrumentos" nuevos a diario?

    ResponderEliminar